lunes, 3 de diciembre de 2018

MARTES 4 DE DICIEMBRE DE 2018 - CLASES DE ORQUESTA ORFF


Tu persona era determinante para aplacar situaciones de extrema tensión.
Los recuerdos se difuminan y a veces vienen a mi memoria con cierta confusión. Ya desde la distancia, los revivo con cierta nostalgia, aunque no aún ausentes de cierto sin sabor.

Cuando eso ocurre, apareces tú.

No fueron pocas las situaciones en las que la soledad me visitó. Quiso instalarse, pero no lo consiguió.

¿Recuerdas esos lunes que me acompañabas en mi clase de Orquesta Orff? ¿Esos solistas indisciplinados? ¿Esas interminables listas que con tantos esmero y dedicación rellenabas desde mi sillón? ¿Y qué de ese momento en el que me corregiste el si bemol?

A pesar de la guerra psicológica y hostil que se libraba en el exterior, tu presencia y tu persona dulcificaba cada ocasión, haciendo que lo que finalmente más me atrape de esos recuerdos, sea esa mirada ocasional cristalina y pura que me mandabas desde el ordenador.

1 comentario:

  1. Sí, esos momentos sí los recuerdo perfectamente. Poco me importaba lo que estuviera pasando en realidad y a nuestro alrededor, solo me interesaba que estuviéramos juntos.
    Hubo algún que otro momento mágico, incluso. Y el Sib fue uno de ellos, sin duda. Creo que nos miramos solo un cuarto de segundo para saber y entender a qué se debía esa desafinación de un cuarto de tono.

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