Trevenque, prueba de acceso, estar consciente, sobrevivir, …
2015 fue mi peor año. 2016 te tocó a ti. No sé si tocaste fondo, pero algo de eso percibí. ¡Vaya año! Mi mudanza y para el remate una boda… en fin....
2015 fue mi peor año. 2016 te tocó a ti. No sé si tocaste fondo, pero algo de eso percibí. ¡Vaya año! Mi mudanza y para el remate una boda… en fin....
2 de julio de 2018, Priego, Linda, mi infancia y mi
presente, todo conectado y reunido perfectamente.
¿Qué hicimos esa tarde? ¿Qué hacemos ahí? Ni idea, fotogramas
van y vienen. Entramos y salimos a escena… Y de pronto aparecemos allí.
La comida, el hotel, la camarera, nosotros y ese patio
andaluz apartados en un rincocito de solitud. Y sucede que aislado en esa
escena y a tu lado, me siento protegido del tumulto y de la inquietud. Muy típico
de nosotros, muy tú.
Mi memoria selecciona y lo accesorio enmudece. El piano, mis manos y tu voz prevalecen. Lo demás ornamenta o ni siquiera aparece.
Cena, conversaciones, cigarro e invitados… poca relevancia, poco memorable y poco significado. Elementos más intrascendentes que el propio decorado.
¿La boda? ¿De qué iba? ¿En qué momento hubo entrada, beso o salida? Porque cuando estamos juntos el protagonismo es tuyo y mío, el resto no hace sombra ni dice ni pío.
Y temprano me despierto vagando entre la oscuridad. Y amanezco tirado en un colchón en Lyon sin saber qué pasará…
Mi memoria selecciona y lo accesorio enmudece. El piano, mis manos y tu voz prevalecen. Lo demás ornamenta o ni siquiera aparece.
Cena, conversaciones, cigarro e invitados… poca relevancia, poco memorable y poco significado. Elementos más intrascendentes que el propio decorado.
¿La boda? ¿De qué iba? ¿En qué momento hubo entrada, beso o salida? Porque cuando estamos juntos el protagonismo es tuyo y mío, el resto no hace sombra ni dice ni pío.
Y temprano me despierto vagando entre la oscuridad. Y amanezco tirado en un colchón en Lyon sin saber qué pasará…
Sí, el 2016 fue horrible para mí. Toqué fondo y seguí rompiéndome al igual que lo había hecho esa tarta de queso el día de tu cumpleaños. Pasé el año entre la desesperación, incomprensión, tristeza y ansiedad, en la firme convicción de estar "haciéndolo todo mal" y no me estoy refiriendo a las lecciones de Lenguaje Musical.
ResponderEliminarEn ese mar de oscuridad que no puedo ni quiero recordar, emergen como islas, salvavidas o destellos de luz todas y cada una de las notas que cantamos juntos. Jamás sabré cómo agradecerte esa prueba de acceso, que preparaste para mí con una convicción y un compromiso inamovilbes mientras un nudo iba cerrando mi garganta cada vez más. Jamás sabré agradecerte que me llevaras de boda e incluso me vieras capaz de cantar en ella.