viernes, 28 de diciembre de 2018

SÁBADO 29 DE DICIEMBRE DE 2018 - רמת הגולן

David decía que era seguro y lo recomendaba. Al menos en parte motivos no le faltaban... 

Altos del Golán, meseta disputada, aunque para lo que nos habían dicho la cosa parecía calmada.

Y con una confianza desmesurada, sin importarme si nos equivocamos, conduzco por las carreteras del Golán, y si nos perdemos nos volvemos a encontrar.

Llegamos al museo de Katzrim. Cerrado por desayuno. Nos tenemos que ir. Probemos suerte con el pueblo antiguo y la sinagoga. Parece que ahí sí.

Y conforme entramos nos teletransportamos a otro tiempo. Abruma la libertad con la que podemos deambular por el yacimiento. Ni un alma cuida de ese patrimonio de sus ancestros.

Continuamos y disfrutamos de Banias, el puente romano y el templo del Pan. Nos adentramos en las profundidades del paraje natural, sus saltos de agua, la madeja y el matorral. Sendero grandioso, digno de contemplar.

Y pienso que cuando todo es belleza y esplendor, las palabras enmudan ante la grandeza de tu creación. Todo me resulta singular y estremecedor.

¡Qué hambre!, ¿no? ¿Dónde se puede comer por aquí? En Mas’ade… y nos indican por donde ir, aunque diría que ya hemos pasado por ahí…

Al principio miramos la carta y no parece caro. Luego vemos que entran platos sin parar, y lo flipamos aún más.

Tampoco deja indiferente la comunidad drusa que está de manifestación. Sorprende la cantidad de coches que pitan y arman follón.

Y es que pensándolo fríamente, a pocos kilómetros se encontraba la frontera militarizada, al igual que algún que otro sirio que por el grindr me hablaba...

1 comentario:

  1. Poco es lo que puedo decir o añadir sobre los Altos del Golán. Me encantaron, me pareció un regalazo poder estar ahí.

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