Fuera el 25 de diciembre como indican algunos,
el 6 de enero según el relato del templo destruido,
o entre septiembre y octubre según cálculos más definidos,
lo cierto es que Jesús vino y lo inundó todo de amor divino.
Y eso es lo que me gustaría desearte:
paz y amor sin reservas en tu camino
previsto entre los planes de Dios para contigo.
Ahhhh, ya decía yo que si la inmaculada concepción sucedió el 8 de diciembre, sería un poco prematuro (o muuuuy pasado de fecha) que ese niño naciera el 25 del mismo mes. Septiembre sería... virgo... menuda papeleta.
ResponderEliminarBromas aparte, gracias por tus palabras y tus buenos deseos, que me alcanzaron en un día muy especial para mí.