viernes, 7 de diciembre de 2018

VIERNES 7 DE DICIEMBRE DE 2018 - GRANADA


Míticas esas noches desde la primera quesadilla en el botánico, pasando por la copa de la casa, sin olvidar ese Bohemia donde nunca nos quieren, pero que tantos momentos de introspección nos dio, y hasta llegar al bar de Fede, que, aunque esté petado y no quepa un alfiler, ahí nos tienen.

¿Qué decir de nuestras incursiones en el tic tac, de los pececitos del Oscar, de esas extrañas tapas del babel, de nuestras quedadas en el Brasilia, de la copa del Antonio que tantos estragos causa, de las historias de Jose y su perdiz o de ese momento en el Ángel Ganivet que tanto nos hizo reír?

Es curioso, porque definiéndome ciudadano del mundo y no sintiéndome ligado a ningún lugar, dos ciudades me han conquistado hasta enamorar y hasta el punto de plantearme fijarlas como mi residencia habitual.

Una de ellas ha sido Granada, donde finalmente he terminado a pocos metros de ti. Nos juntó y nos dio la oportunidad de disfrutar de la compañía del uno y del otro. Vio nacer nuestro afecto, amistad y devoción, nos permitió disfrutar de la sinceridad en todas sus facetas y pleno esplendor, así como de la intensidad de una relación de hermanos cuya fuerza y convicción, a pesar de nuestros errores, soporta todas nuestras diferencias sin rencores ni enfados cualquiera que sea la situación.

Por todo eso, por Granada, por ti, por mí y por todos y cada uno de estos momentos que esta ciudad tan entrañable nos ha hecho vivir.

1 comentario:

  1. También este post se ha quedado sin comentar hasta ahora, porque es muy sobrecogedor para mí y me estremezco cada vez que lo leo. Parece que he comenzado el nuevo año con el propósito de resumir y simplificar y, sobre todo, con una fuerte sensación y necesidad de dar las gracias.
    Cuando echo la mirada hacia atrás y cuando miro mi vida presente, veo lo afortunada que soy y cuantas cosas se me han regalado en mi camino sin yo pedirlas tan siquiera... ni poder (¿querer?) valorarlas, muchas veces.
    Sin duda, esa ciudad - Granada - y esa persona - tú - sois de las cosas más preciadas que tengo. Sois más de lo que jamás hubiera soñado y quiero daros las gracias, no ya por haber entrado en mi vida, que puede pasar de forma casual, sino por haberos quedado incluso después de conocerme un poquito mejor.

    ResponderEliminar